
En Fuenteheridos, en el corazón de la Sierra de Aracena, y a tan sólo 10 km de la villa señorial de Aracena, se encuentra Casa Tinoco. Rodeada de bosques de castaños se esconde esta pequeña y tranquila localidad, lugar ideal para el descanso y magnífico punto de partida para conocer zonas de gran interés medioambiental y pueblos repletos de patrimonio monumental.
Frente a la iglesia del siglo XVIII, en el centro del pueblo, se levanta Casa Tinoco, un lugar de encuentro para los tuyos, en el que tradición y naturaleza se conjugan con la paz de sus calles y el calor de sus gentes.
La CASA TINOCO es una casa rural que reúne todas las comodidades para el desarrollo de las actividades de grupos de amigos, asociaciones o actividades formativas de empresas, en un entorno ameno y especial. Consta de once espaciosas habitaciones, cinco salones, una amplia cocina y una bodega-bar de uso privado de la casa denominada El Tinoquero. Un conjunto de más de 800 m2 construidos decorado con buen gusto y mobiliario tradicional, y dotado de calefacción eléctrica y chimenea.
Habitaciones:
Habitación doble, situada en la planta baja, (triple con cama supletoria o cuádruple con literas si se prefiere), con baño equipado para discapacitados físicos y con bañera, compartido con la habitación Sinagoga.
Amplia y espaciosa cocina equipada, con despensa y pequeño comedor, con acceso directo tanto al Salón como a la Solana, y conectada a través de ésta con el Tinoquero.
Al norte de la provicia Huelva se sitúa la Sierra de Aracena y Picos de Aroche , un paisaje delicadamente abrupto en el que predominan todas las gamas del color verde, cruzado por un sinfin de senderos naturales y antiguas vías pecuarias, de los cuáles más de seiscientos kilómetros están señalizados; senderos y caminos que aún hoy en día siguen comunicando los innumerables pueblos, aldeas y caseríos de la zona. En la sierra, la magia y la leyenda aparecen como referencia constante a su pasado. De los campos de dólmenes se da paso a los Caballeros de la Orden del Temple o de la de Santiago, de los ídolos de placa del Bronce se pasa a los símbolos cabalísticos con insinuaciones hebraicas de antiguas placas.